jueves, 21 de junio de 2007

México

La selva Lacandona se postra inexpugnable y eterna en su verdor a los ojos de Marcos. Las montañas del sureste mexicano viven intensas en las pupilas del Subcomandante, que desde su cuartel general de Chiapas, ataviado con su épica pipa y su sempiterno pasamontañas encabeza la más pacífica y férrea rebelión en pos de la defensa de los sin voz de México, y por ende, los de toda una Latinoamérica que sufre desangrada por las garras del imperialismo yanqui, que en mi México mariachi y fascinante adopta las formas de un ejército corrupto a sueldo ideológico de Tío Sam o de mujeres desaparecidas en las ciudades del norte fronterizo.
Marcos, encabeza con su revolución sin un fusil cargado el sueño de las masas campesinas e indígenas de un continente que ha adoptado la cinematográfica figura del Sub como un icono contemporáneo, que en el subconsciente de los desfavorecidos adquiere las tonalidades mesiánicas de Guevara o Zapata, mientras un espalda mojada perece en su intento de alcanzar el sueño americano y un campesino es desoído por el caciquismo priista.El EZLN, y por extensión el movimiento zapatista de Chiapas, conforman un engranaje más de la compleja y fructífera recuperación de la dignidad del pueblo iberoamericano, cautivo y desarmado por tantas eras de colonialismo español e imperialismo gringo en esa vasta y exótica región del mundo, que desde Valparaíso a Ciudad Juárez, o de Ushuaia a Managua clama por encabezar en los inicios del presente milenio una vía diferente de reconstruir este planeta que clama por voces ignoradas profundos cambios.

J.NIETO

1 comentario:

Anónimo dijo...

J. Nieto; he visto más cosas tuyas por internet. llegarás a ser un buen escritor si quieres.
buscando una cosa de Méjico por internet entre en este blog, no lo abandonéis.
Saludos a todos.